QR que cambia cada minuto
Una captura de pantalla reenviada deja de servir. El pase solo funciona en tiempo real, frente al guardia.
ResiPass crea pases de visita con un código QR que cambia cada minuto. Tus residentes los envían por WhatsApp y el guardia los valida en segundos. Sin libretas, sin códigos que se reenvían, sin filas en la entrada.
ResiPass reúne el pase del visitante, el registro de quien no lo trae y el historial de la residencial en un mismo lugar.
Una captura de pantalla reenviada deja de servir. El pase solo funciona en tiempo real, frente al guardia.
El guardia apunta la cámara al DPI o licencia y ResiPass extrae el nombre y el CUI sin teclear nada.
Cada ingreso guarda la foto del documento y la hora exacta. Sin libretas que se pierden ni hojas sueltas.
Al leer un documento aparece de inmediato cuántas veces y a qué casa ha entrado esa persona.
El residente envía el pase por el chat que ya usa todos los días. La visita solo abre el enlace.
Un portal para el residente y otro para la garita. Cada quien ve solo lo que le toca.
Sin curva de aprendizaje. Lo entiende el residente y lo entiende el guardia el primer día.
Escribe el nombre de la visita y la casa destino. ResiPass crea un pase seguro al instante.
Un toque y el enlace llega a la visita. Al abrirlo ve su QR con un contador en vivo.
El guardia escanea el QR o lee el DPI. El sistema aprueba el ingreso y lo guarda con hora y foto.
El problema de un QR fijo es que se reenvía y cualquiera entra con él. ResiPass lo resuelve: el código se reconstruye cada minuto y la garita rechaza cualquier versión vencida.
Te mostramos ResiPass funcionando en menos de 15 minutos. Sin compromiso.